Adoro Francia y tengo la suerte de visitarlo constantemente. Con familia política esparcida por los alrededores de París y por la zona del Sur de Francia, es normal que acuda a sus casas con más frecuencia de la esperada. Hace unas semanas visité Aix-en-Provence —una pequeña ciudad con mucho encanto e historia— y por sus calles me maravillé con el estilo de sus habitantes. Con toques chic, desenfadados y un je ne sais quoi difícil de explicar, me sorprendió ver que las chicas con más glamour, lejos de vestirse con sandalias, se vestían con las Skechers más cómodas y modernas de la temporada. Es más, las vi tantas veces…
