Se anuncia el tiempo añadido: 13 minutos. El público contiene el aliento. Manos en la cabeza. Ojos abiertos. Algunos se cubren la cara con la bandera, no quieren mirar. “Venga, va, chicas. Que lo hacéis”, murmura una adolescente. Se lleva la mano a la boca. Y entonces, lo hacen: ganan. La selección española es campeona del mundo. Y más de 6.000 personas lo han gritado, lo han llorado, lo han coreado, lo han vivido desde las gradas del WiZink Center, en Madrid.
A las 10.00, una hora antes de que abran las puertas del recinto, ya hay más de 150 personas haciendo cola. Quieren entrar los primeros. “Álvaro, ¡ven aquí! No te…
