Al menos hay un par de sillas de madera con tapicería verde del comedor de Semproniana que las han visto de todos los colores. Resisten con estoicismo desde el primer día, hace 30 años, cuando Ada Parellada, con 25, tuvo la osadía de abrir su primer restaurante, con el colchón de proceder de una familia hostelera. Y no una cualquiera, sino la de la Fonda Europa de Granollers, toda una institución en Cataluña con 252 años de historia. En aquel momento, una de las cosas más sorprendentes fue su interiorismo, donde cabían todo tipo de sillas y cuberterías, mostrando a los barceloneses el estilo ecléctico, y la apuesta por darle…
