Durante tres Copas del Mundo consecutivas (Italia 1990, EE. UU. 1994 y Francia 1998), la selección rumana cantó himno tras himno con los mejores del mundo. Algunos medios incluso se referían a la selección como La Generación Dorada. Por esta racha y con el tiempo se sumó una razón más.
Esa era del fútbol rumano estuvo dirigida por el capitán Gheorghe Hagi, uno de los 15 jugadores en la historia que jugaron tanto para el Barcelona como para el Real Madrid. Sus compatriotas le decían el ‘Maradona de los Cárpatos’ (los Cárpatos son sistema montañoso de Europa Central).
